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Conferencia: "Educación : retos y oportunidades"

“Y el informe de la OEA resulta profundamente... defectuoso”

Fuente: Pólemos

“Soy adicto a aprender el internet es mi fuente infinita”, expresó en su ponencia el Mg. Gustavo Taboada, profesor de la Universidad San Ignacio de Loyola. Desde hace algunos años, la educación online ha sido una forma innovadora de enseñanza y aprendizaje, que ha ido ganando terreno conforme han pasado los años. Actualmente, debido a la crisis de la pandemia, este tipo de educación ha tenido que ser impuesta; y con ello, ha generado un cambio en la manera de aprender de las personas a una mayor escala.

E-learning y la educación presencial

De acuerdo con el ponente, existen dos diferentes formas de educación online: las fuentes de acceso libre y las herramientas de educación especializada.

La primera fuente, explica, tiene como “único requisito tener un navegador y acceso a internet”; pudiendo ser tanto canales de YouTube o grupos de Facebook. Mientras que, la segunda forma, son plataformas digitales específicamente creadas para difundir la enseñanza a través de los MOOC´s (Massive Online Open Courses); las cuales pueden ser tanto gratuitas como de pago. La principal diferencia entre ambas formas de educación online, es que las herramientas especializadas tienen una enseñanza brindada por profesionales o instituciones reconocidas dentro del país o a nivel internacional, de las cuales puedes obtener un certificado con el mismo reconocimiento que el obtenido en una clase presencial.

No obstante, siempre surge la controversia de si es realmente esta nueva forma de enseñanza más efectiva que el de una presencial. Ante ello, es importante mencionar que cada forma de enseñanza o aprendizaje va a variar según el individuo y sus necesidades; es decir, hay quienes se sienten más cómodos recibiendo una clase online, mientras que otros prefieren optar por las presenciales.

Las clases online requieren menos tiempo, puesto que, no hay que ir a un sitio a recibirlas; ya que, son dictadas mediante internet, y con ello, se convierten en más accesibles, puesto que se puede acceder a ellas sin importar lugar y hora. En contraposición, las clases presenciales, si bien brindan una enseñanza más personalizada, necesitan de una dimensión espacio-temporal igual entre sus participantes; y con ello, se adquieren nuevas limitaciones.

Autoaprendizaje

Desde la estandarización de la educación, los Estados se han encargado de autorizar a distintas instituciones la dirección educativa de la población. Para comprobar la realización exitosa de un determinado periodo académico, se entrega un documento oficial como prueba. Ello genera en nuestro país una dependencia a la acreditación de nuestra participación en un determinado curso; ya que, “si no tengo con qué probar lo que sé, nadie me va a tomar en serio”, como lo explica Taboada.

El aprendizaje por internet, al no siempre dar certificados, se convierte en una preocupación para el consumidor; puesto que, existe una crítica constante hacia las personas que hablan de temas distintos su profesión. Como explicó el ponente, se duda de la veracidad de lo que dicen saber, lo que cuestiona nuestro conocimiento personal en función de cuán acreditados estemos para discutir otro tema. Sin embargo, cuando vas a una entrevista de trabajo, no te piden certificados a no ser que sea un requisito por ley. Asimismo, el simple hecho de asistir a un evento no significa que hayas aprendido. Por lo tanto, entregar un certificado como prueba de que asististe, no necesariamente quiere decir que hayas adquirido la información.

A pesar de que se puede aprender del internet, es importante reconocer qué fuentes son confiables y cuáles no. No es lo mismo, por ejemplo, leer Wikipedia que leer un paper académico. Hay que tomar en cuenta criterios como la autoría, el propósito, la objetividad, la precisión de la información (considerando sus fines y su público objetivo), la actualización, la confiabilidad de sus fuentes, y la navegabilidad y usabilidad de la página (qué tan amigable es con el usuario y buen funcionamiento de enlaces). Por ello, es importante que comparemos la información que elijamos de acuerdo a nuestras necesidades informativas, pues no todas las páginas web nos son de ayuda para un determinado propósito de estudio.

Por otro lado, Taboada mencionó el libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”. Éste, habla del hábito de la proactividad, comenzar con un fin en mente, poner primero lo primero, pensar en ganar-ganar, buscar entender primero y ser entendido después, sinergizar (valorar la diversidad) y afilar la sierra (renovarnos física, mental y espiritualmente para establecer un equilibrio). Es importante manejar estos 7 puntos si se quiere aprovechar la educación online, ya que se es más independiente. Por ejemplo, un profesor no sabe si se está siguiendo la clase o no: “eres libre de decidir si quieres hacerlo”, menciona. Si realmente se desea aprender, se necesita manejar los hábitos mencionados. Así, se podrá concentrar más y obtener resultados satisfactorios.

Aplicación de la metodología presencial en un mundo digital

El mundo digital permite la intercomunicación efectiva entre las personas, y uno de los campos que actualmente necesita de mayor refuerzo es la educación. Debido a la coyuntura del COVID-19, las instituciones educativas han optado por el e-learning; sin embargo, la mayoría de estudiantes no consideran la efectividad de este método. El Mg.Taboada afirmó que es necesario desmitificar la idea de que la educación online no es igual o inferior a la presencial; ya que cada vez es mayor el reconocimiento del valor de los cursos digitales. Ésto es debido a que abren la puerta a oportunidades, para los estudiantes, educadores y emprendedores.

La brecha entre educación virtual y presencial no es tan amplia como la mayoría de personas creen. Existen plataformas virtuales y MOOCs que presentan herramientas que se asemejan a las acciones que un alumno haría en las clases presenciales. Por ejemplo, plataformas como “Zoom” o “Blackboard” – que actualmente son usadas como puente de conexión entre docentes y alumnos – tienen opciones para interactuar entre participantes mediante gestos, micrófono y cámara, compartir y visualizar archivos, entre otros. En otras palabras, estas plataformas virtuales garantizan la comunicación necesaria en un entorno de aprendizaje porque proveen al usuario de herramientas entendibles y semejantes a lo que usualmente hacía en un salón de clases.

De acuerdo a lo señalado por la organización International House, el modelo pedagógico del e-learning se basa en el estudio guiado a distancia, y se apoya en el aprendizaje activo (proporcionar medios necesarios para construir un conocimiento propio significativo a través de la reflexión) y el aprendizaje colaborativo (intercambio de conocimiento y experiencias en los foros proporciona aprendizajes de mayor calidad, genera diversidad de ideas, desarrolla habilidades sociales, aumenta la implicación y la motivación). En contraposición con las clases presenciales, el e-learning implica el uso de las TIC, las cuales facilitan la construcción de conocimiento colectivo y permiten que la instrucción virtual pase de ser una simple transmisión de información a convertirse en una serie de procesos que estimulan el pensamiento crítico y elevan la calidad del aprendizaje.

En conclusión, el e-learning es una herramienta efectiva, siempre y cuando se tomen en cuenta los puntos anteriores. Como se mencionó, se pueden usar las plataformas abiertas y las MOOC para aprender. Este tipo de enseñanza requiere el manejo del autoaprendizaje, puesto que es el alumno quien dependerá de sí mismo para lograr los objetivos planteados. Con ello, la metodología empleada es distinta a la implicada en el aprendizaje presencial; ya que, se necesitan las TIC. Con esto, la educación virtual posee grandes diferencias de la presencial, sin que ello suponga que sea superior, sino diferente.

Míralo resumido en nuestra infografía:

14 comentarios en “Educación Online: retos y oportunidades”

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