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Observación Electoral Interamericana:
¿Defensa Democrática o Intervencionismo?

“Y el informe de la OEA resulta profundamente... defectuoso”

Fuente: Picture Alliance

La Observación Electoral es un reconocido instrumento internacional muy utilizado y la OEA, ha desarrollado más de 240 misiones desde 1962. Las Misiones de Observación Electoral (MOE) de la Organización de los Estados Americanos (OEA) se encuentran sujetas a los principios internacionalmente aceptados y deben recibir previa autorización del estado en conformidad con el artículo 24 de la Carta Democrática Interamericana. Sin embargo, la operatividad de estas en Latinoamérica no se ha salvado de la polarización característica de la región, siendo objetos de polémica. Dentro de ello, las elecciones bolivianas de 2019 son la prueba más reciente del polémico Rol de la OEA en cuanto a sus MOE y será materia de análisis en el presente artículo.

Sin embargo, para comprender el caso boliviano es necesario repasar los antecedentes sociales y políticos que configuran este caso en conjunto con la observación electoral. El año 2014 parecía significar el inicio del último mandato de Evo Morales, sin embargo, para el año 2016 convocaba un referéndum con el fin de modificar el artículo 168 de la Constitución y así permitirse una nueva reelección. El resultado fue “no”, por 51,3 % de los bolivianos, pero al año posterior el Tribunal Constitucional habilitó al Presidente a postularse por cuarta vez bajo el argumento de su derecho humano a elegir y ser elegido.

El 20 de Octubre, el escrutinio provisorio al 83% de actas revisadas le otorgaba a Morales una ventaja de 7 puntos sobre el candidato opositor Carlos Mesa, lo que significaba que habría segunda vuelta. Sin embargo, esa misma noche el conteo se detendría durante casi 4 horas y al reiniciarse Evo Morales habría ampliado su ventaja. En ese momento, la MOE de la OEA surgió realizar la segunda vuelta, pero 5 días más tarde el conteo del Tribunal Supremo Electoral le otorgaba la victoria definitiva a Morales con una ventaja de 10, 57% por sobre Mesa.

Días después la OEA publicaría un informe preliminar revelando irregularidades en el Sistema de Transmisión de Resultados Electorales y en el 23% de la muestra de Actas y firmas electorales. Concluyendo que el proceso electoral “no estuvo reñido por buenas prácticas “ y que “ el equipo auditor no puede validar los resultados de la presente elección “. La publicación del informe desató intensas protestas a lo largo de todo el país y la oposición reclamó fraude. Esta presión llevó a que horas más tarde Evo Morales llamará a nuevas elecciones, pero tras la renuncia de varios funcionarios públicos y la posterior “sugerencia“ de las Fuerzas Armadas para su renuncia Evo dejaría el poder denunciando un golpe de estado para buscar Asilo en México.

El 4 de Diciembre de 2019, la OEA presentó su informe final sobre las elecciones del 20 de Octubre expresando que hubo Manipulación Dolosa e Irregularidades Graves que hacen imposible validar los resultados de las elecciones, comprobando la alteración de actas, falsificación de firmas y la parcialidad del órgano electoral.

Sin embargo, en marzo del presente año, un estudio realizado por los especialistas en integridad electoral Jack Williams y John Curiel del Massachusetts (MIT) Data Science Lab contratados bajo el Center for Economic and Policy Research (CEPR) concluyó que “no existe evidencia estadística de fraude electoral “. Además afirmaron que el informe de la OEA como “profundamente defectuoso” y llamaron de “Golpe de Estado” a la presión para la renuncia de Morales (2020). En un artículo publicado en The Washington Post, explicaron que existe una relación de 0.946 entre los resultados de antes y después de la suspensión de conteo, lo que desacredita el informe de la OEA al expresar un cambio de tendencia en el último 5 % de los votos.

Cabe resaltar, que esta división entre las versiones se ve demarcada complejos factores en el análisis de la Observación Electoral en Bolivia. El primero de ellos, una MOE es más compleja y tecnificada que un estudio posterior a los comicios electorales en cuestión, ya que esta considera desde los preparativos, el desarrollo de las elecciones, el conteo de votos y la confianza de las instituciones encargadas. De modo que, la Misión de la OEA supondría con mayor exactitud y veracidad lo sucedido con base en una mayor cantidad de información recogida y analizada. El segundo factor de análisis trata sobre si la OEA utilizó la información de la MOE como herramienta política para ejercer presión en un gobierno que no había coincidido con la agenda de la Secretaría General de Luis Almagro. Ello habría influido en la forma y el momento de publicación del informe preliminar en una situación donde se contrariaba; si la OEA debió actuar en defensa de la democracia o debía esperar a contar con conclusiones finales para evitar influir en un proceso político vigente y que se acrecentó tras el informe.

La crisis electoral boliviana del 2019 demuestra la polémica en torno al rol de la observación electoral internacional en las Américas y supone una disyuntiva sobre si el rol de la OEA fue un éxito en la consolidación de la democracia en el continente de acuerdo a los principios de la Organización o si fue un fracaso y los informes realizados por la organización jugaron un papel importante en la desestabilización, afectación de la calidad de la democracia e influyeron en un golpe de estado en Bolivia.

Míralo resumido en nuestra infografía:

8 comentarios en “Observación Electoral Interamericana: Caso Bolivia, ¿Defensa Democrática o Intervencionismo?”

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