CONSILIUM
Club de Relaciones Internacionales
CONSILIUM
Club de Relaciones Internacionales
CONSILIUM

La Guerra Ruso-Ucraniana y el calentamiento global presentes en África

La guerra ruso-ucraniana y el calentamiento global afecta gravemente al continente africano, especialmente a la zona del Cuerno africano con sequías y falta de suministros.

Las sequías y las crisis humanitarias y alimentarias en África no son situaciones novedosas para las 1200 miles de millones de personas que habitan en el continente, especialmente, para los países del cuerno africano, que este año han sido azotados por la guerra ruso-ucraniana y las consecuencias del cambio climático. Los ciclos de sequía son períodos secos prolongados que existen dentro de un ciclo climático natural. Sin embargo, debido al cambio de temperatura en la superficie de los océanos en el planeta estos ciclos naturales se han ido volviendo más prolongados y menos húmedos, es decir, las sequías naturales se amplifican y se vuelven más graves por el calentamiento global. De la misma manera, debemos comprender que las consecuencias de ciertos conflictos internacionales, como las guerras, llegan más a algunas partes del mundo que a otras, tal es el caso del conflicto ruso-ucraniano, el cual ha azotado África. La alza de los precios y el combustible son consecuencias inevitables de esta guerra, lo que ha creado una ruptura en la seguridad alimentaria que busca consolidarse en la zona, especialmente en los países que sufren más por las sequías.

Es cierto que el cambio climático es un tema global que tiene consecuencias en todos los rincones del mundo. No obstante, ha tenido un especial ensañamiento con muchas zonas africanas, especialmente con el cuerno africano, ya que las ahora mucho más prolongadas sequías le abren el paso a una mayor cantidad de plagas que son un peligro para la salud, generan presión sobre los recursos hídricos y afectan directamente los cultivos y ganados. Y justamente, unas de las principales preocupaciones que existen en el continente son la salud y la seguridad alimentaria, que son áreas débiles por la falta de preparación del mismo para hacer frente a los cambios en los patrones de precipitación. Según el informe de la reunión extraordinaria del Congreso Meteorológico Mundial del 2021, la temperatura registrada entre 1991-2020 fue superior al del período 1961-1990 en todas las subregiones africanas y considerablemente superior a la tendencia de 1931-1960. Es decir, África se ha calentado a un ritmo superior a la temperatura media mundial y está presenciando un aumento de la variabilidad meteorológica y climática, que provoca desastres y trastornos en los sistemas económicos, ecológicos y sociales. (Correira, J. 2021)

El presente año ha sido el peor dentro de los últimos cuarenta, porque las sequías en el Cuerno de África han afectado ya a más de 15 millones de personas en Etiopía, Somalia y Kenia, acercándose a los 20 millones. En Somalia, casi el 40% de la población se encuentra en niveles extremos de inseguridad alimentaria y a un riesgo muy real de hambruna en los próximos meses. (Programa Mundial de Alimentos) Etiopía, que tiene un panorama complicado debido a las hostilidades por la guerra interna, agrava su situación por tasas muy altas de malnutrición; y en Kenia, más de medio millón de personas van hacia una crisis alimentaria extrema. Pero una de las cosas más graves del asunto es que se producen desplazamientos, miles de personas migran en busca de agua, asistencia y comida, y bien sabemos que las crisis migratorias solo agravan el problema. Además de que las personas migrantes son sumamente propensas a la muerte y abusos durante sus trayectos; y también, está el hecho de llevar inestabilidad a las zonas receptoras.

Todo este panorama ya desolador se ha visto empeorado por la guerra ruso-ucraniana amplificada el presente año. El alza de los precios del combustible, fertilizantes y de los mismos alimentos es el inicio de las consecuencias arrastradas al continente por este conflicto. En primer lugar, muchos países africanos tienen cierta dependencia de Rusia y Ucrania para obtener alimentos como trigo, maíz y aceite de girasol. Por ejemplo, de los países del cuerno africano, Somalia importa su trigo exclusivamente de Rusia y Ucrania. Siguiendo esta línea, comprendemos que los países más afectados son Somalia, Etiopía y Kenia, porque uniendo el aumento de los precios y los problemas ambientales mencionados anteriormente, se vuelve una catástrofe, que necesita una respuesta humanitaria de forma inmediata.

Como hemos podido comprender, África es un continente muy susceptible a sufrir las consecuencias de los impactos que surgen en el plano internacional, especialmente zonas menos preparadas, pobres o dependiendo de su ubicación geográfica. El tema del calentamiento global es un tema que nos compete a todos, y si bien es cierto las consecuencias no nos impactan de la misma manera, tenemos que buscar cambios en nombre de la humanidad y luchar por respuestas humanitarias inmediatas. Puesto que, a la larga, en un tiempo aparentemente lejano, todos terminaremos siendo víctimas de las acciones que nos han traído hasta este punto. Asimismo, las guerras entre estados como la de Rusia y Ucrania nos remontan a tiempos barbáricos, en dónde el medio para conseguir territorios y poder era la fuerza. El Derecho Internacional Humanitario es un área que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo y que sirve para proteger a los grupos vulnerables. Pasar situaciones como está solo dan una falsa imagen de su inutilidad, debemos conocer el trasfondo de la guerra, entender que el único bando que debemos elegir es el de la humanidad y la compasión, y que nunca debemos dejar de abogar por la paz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.